
Últimamente nos asalta una duda que queríamos compartir, a ver si entre
tod@s sale alguna idea... Se trata de cómo hacer la distribución de los invitados en las mesas de la comida.
Cuando nos planteamos cómo queríamos que fuera la comida del día de nuestra boda, nos imaginábamos una gran mesa única, porque nos gustaba la idea de estar todos sentados a la misma mesa, sin divisiones ni categorías. Por cuestiones prácticas de espacio (las carpas son alargadas y las mesas en espiral aún no se han comercializado, además de que sería muy incómodo para los del centro salir al baño...) no va poder ser, pero queríamos mantener dentro de lo posible esa idea original.
Finalmente, hemos decidido poner tres grandes mesas alargadas, paralelas entre sí. Y ahora llega la cuestión de ¿cómo nos repartimos entre esas tres mesas? Nos gustaría que la gente pudiera sentarse donde quisiera, de manera espontánea, sin tener que hacer cartelitos para cada uno ni dirigir a nadie (en consonancia con el espíritu general de la boda) Pero claro, eso puede ocasionar que alguien se quede descolgado, que las parejas se dividan, los grupos de amigos se quebranten, se formen combinaciones descacharrantes de edades e intereses... Y aunque podría ser un experimento sociológico interesante y una sana experiencia de celebración de la diversidad, también puede causar que alguien se sienta incómodo, algo que no nos gustaría que ocurriera. Además, somos conscientes de que 200 personas sentándose a la vez sin nadie que tome la iniciativa puede ser un proceso bastante largo...
¿Qué hacer?
¿Anarquía total?
¿Zonificamos en general, separando familia y amigos en mesas distintas? (un poco separatista, no?)
¿Nos sentamos por orden alfabético? (esto no tiene sentido, lo sabemos, pero se nos ocurrió en un momento de desesperación...)
¿Hacemos "regiones" con cartelitos indicativos según origen de la amistad -colegio, parroquia, asociación, etc- y que cada cual se distribuya? (esto es complicado, porque como el mundo es un pañuelo, casi todo el mundo se identificaría con más de un grupo...)
¿Nombramos coordinadores de mesa que, como en los encuentros de Taizé, vayan pidiendo a la gente que se siente sin dejar huecos?
¿Hacemos mesa de emparejados y mesa de solteros, para que se cumpla aquello de que "de una boda sale siempre otra boda"? (pero claro, ¿dónde ponemos a nuestros primos adolescentes? qué peligro...)
Si alguien tiene alguna idea lo agradeceríamos, que como veis estamos espesitos...
¡Gracias!